"Queda claro que nosotros no atacamos a las mujeres, sino a los explotadores. Es cierto que muchas mujeres están en situación de prostitución como una alternativa de ingreso económico, pero también es cierto que en los prostíbulos todas son explotadas". Así lo afirmó ayer el abogado Carlos Garmendia, uno de los principales asesores jurídicos de Susana Trimarco en la Fundación María de los Ángeles.
"No es verdad que los dueños de los prostíbulos se quedan sólo con la ganancia de las copas que consumen los clientes", advirtió. Las declaraciones de Garmendia surgieron ayer en respuesta al planteo de un grupo de 15 mujeres que trabajan en varios de los prostíbulos que fueron cerrados por la Dipsa. Ellas hicieron una carta abierta a la fundación que conduce Trimarco. "Nos empujan a prostituirnos en la calle, con los riesgos que hay", reclamaron las mujeres en una entrevista que se publicó el sábado en LA GACETA. "Nos consideramos sin derechos y discriminadas por el sólo hecho de ser trabajadoras sexuales", detallaron en la misiva.
Ayer, al ser consultado sobre las repercusiones del tema, el abogado Garmendia lanzó una advertencia. "Respecto de las mujeres que han sido las voceras (que aparecen en la foto sin que puedan verse sus rostros), primero hay que ver si son mujeres en situación de prostitución o son explotadoras de otras mujeres que sí trabajan", dijo.
En ese sentido, Garmendia recordó que, en 2009, fueron varias mujeres a la fundación, pero en realidad luego se detectó que no eran mujeres en situación de prostitución, sino mujeres que regenteaban los locales. "De todas maneras es un debate que hay hacerlo y muy en serio", dijo.
"Estamos convencidos de que hay que hacer cumplir la ley: los prostíbulos no pueden funcionar. Pero hay que instalar el debate, porque mujeres en situación de prostitución habrá siempre y hay que ocuparse del tema. El Estado debe atender esa situación social de las mujeres y la sociedad debe debatir", insistió.
Garmendia resaltó que, en su rol de abogado, muchas veces le toca defender a mujeres y a travestis por el atropello de la Policía. "No es que uno se desentienda -aclaró-; esto es un debate que hay que iniciar y las autoridades deben participar. De alguna manera hay que resolver el problema, pero no es abriendo el prostíbulos, porque son lugares de explotación".
Ingresos "mensuales"
A modo de ejemplo, Garmendia planteó la siguiente situación: "supongamos que una mujer atiende a 10 clientes por noche. Y le cobra $ 50 a cada uno. Al final de su jornada de trabajo ella tiene $ 500. Si esa mujer trabaja seis días a la semana y descansa uno, entonces recauda $ 3.000 en una semana, atendiendo sólo a 10 clientes. Esto, al mes, arroja una recaudación total de $ 12.000 -detalló-. Pero yo conozco a muchas mujeres en situación de prostitución y ninguna recibe ese nivel de ingresos mensuales, pero sí sé que los dueños de los prostíbulos compran cada vez más propiedades -dijo-. Como el caso del dueño del prostíbulo 'JC' que está en José Colombres esquina San Juan, arriba del bar 'Morrison' y que se apellida Gambande -precisó Garmendia-, ese tipo tiene un montón de propiedades -denunció-. Entonces por qué el dueño del prostíbulo tiene tantas propiedades -se preguntó-; quiere decir que las mujeres no se quedan con el 100% del pase (ingreso de un cliente); ese es el debate que tenemos que instalar en la sociedad", afirmó.
El "dinero negro"
El abogado que cumple el rol de querellante en el juicio por la desaparición de Marita Verón habló del dinero negro que genera la prostitución en Tucumán. "Obviamente que la marginalidad, lo único que consigue es generar todo un negocio de corrupción. Hay un circuito de dinero negro en un sector corrupto de la Policía, en los sectores corruptos de los inspectores municipales. Y, al cerrarse los prostíbulos, estamos afectando ese circuito de dinero negro; por eso debemos saber quiénes son al momento de que participen en el debate que estamos pidiendo que se haga".
Garmendia resaltó que la fundación no tiene animosidad con las mujeres en situación de prostitución. "Lo que ellas hacen no es ilegal -resaltó-, pero los dueños de los prostíbulos sí cometen delitos".